Mucha gente abre perfiles en todas las redes porque «hay que estar». Unos meses después, la mayoría están abandonados, con la última publicación de hace un año. Un perfil así da peor imagen que no tenerlo.
La buena noticia es que no hace falta estar en todas. Solo en las que usa tu cliente, y solo en las que puedas mantener.
Antes de elegir, responde a esto
- ¿Quién es tu cliente? No es lo mismo vender a particulares jóvenes que a directores de compras.
- ¿Tu producto entra por los ojos? Comida, moda, reformas o estética tienen mucho que enseñar. Un servicio de asesoría necesita otro enfoque.
- ¿Cuánto tiempo real tienes? Mejor dos publicaciones a la semana durante un año que diez en el primer mes.
Instagram: para lo que se puede enseñar
Es la red natural de restaurantes, tiendas, estética y negocios locales. Funciona como escaparate: quien te descubre en Google suele entrar después para ver cómo eres. Fotos reales de tu negocio y vídeos cortos funcionan mejor que cualquier diseño.
Facebook: el público adulto y local
Ha perdido protagonismo, pero sigue siendo útil para llegar a personas de más de 40 años y para aparecer en grupos de la zona. Además, comparte sistema de publicidad con Instagram, lo que permite anunciarse en ambas a la vez.
LinkedIn: si vendes a otras empresas
Si tu cliente es otra empresa, aquí es donde está. Funciona especialmente bien cuando publica la persona, no solo la marca: un director que explica lo que sabe genera más confianza que un logotipo.
TikTok: si te ves haciendo vídeo
Puede dar mucha visibilidad, sobre todo con público joven, pero exige constancia y ganas de ponerse delante de la cámara. Si eso no encaja con tu negocio, no te fuerces.
YouTube: para explicar
Encaja cuando tu cliente necesita entender algo antes de comprar: cómo funciona un producto, cómo instalarlo o qué elegir. Los vídeos, además, pueden seguir atrayendo visitas durante años.
Las redes no son tu principal fuente de clientes
Para la mayoría de negocios, las redes confirman la confianza más que generan ventas directas. Quien ya te busca está en Google. Por eso conviene tener primero una web que funcione y una buena ficha de Google, y usar las redes como apoyo.
¿Prefieres dedicar tu tiempo al negocio? Podemos encargarnos de tus redes con contenido real y un calendario claro.