El hosting es el servicio que mantiene tu web disponible en internet. Es como el local de tu negocio: casi nadie piensa en él hasta que falla. Y cuando falla, el problema es de ventas, no técnico.
Qué puede salir mal con un hosting barato
Muchos alojamientos económicos meten cientos de webs en la misma máquina. Mientras todo va bien, no notas nada. Pero con el tiempo aparecen tres problemas:
- Tu web va lenta. Quien espera varios segundos en el móvil se va, y a menudo termina en tu competencia.
- Se cae. Si tu web deja de funcionar un sábado, puede que no te enteres hasta el lunes. Mientras tanto, cada visita es un cliente perdido.
- Es más vulnerable. Sin copias de seguridad fiables ni protección, un ataque puede dejarte sin web o con contenido que no has puesto tú.
También afecta a Google
Google tiene en cuenta la experiencia de quien visita tu web. Una web lenta o que da errores tiene más difícil posicionarse, por muy buenos que sean tus textos. No es lo único que importa, pero sí es la base sobre la que se construye lo demás.
Qué mirar, sin ser técnico
- Copias de seguridad automáticas. Pregunta cada cuánto se hacen y si restaurarlas es sencillo.
- Soporte que responde. Comprueba que puedes hablar con alguien cuando hay un problema.
- Servidores en Europa. Si tus clientes están aquí, tu web cargará más rápido y será más fácil cumplir con la protección de datos.
- Certificado de seguridad incluido. Es el candado del navegador. Hoy debe venir de serie.
- Que el dominio sea tuyo. Asegúrate de que está a tu nombre, no al de un proveedor.
¿Cuánto hay que gastar?
Para una web normal de empresa no necesitas nada exagerado, solo un servicio serio. La diferencia entre el alojamiento más barato y uno bueno suele ser pequeña comparada con lo que cuesta perder un solo cliente.
Lo mejor es no tener que pensar en ello
Si no quieres ocuparte de actualizaciones, copias y vigilancia, podemos encargarnos nosotros con el mantenimiento web, con el alojamiento incluido en el servicio si lo necesitas. Tú solo recibes un informe mensual de que todo sigue en orden.